En un paso estratégico para la consolidación de la industria automotriz nacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó el anuncio de una inversión masiva de más de 1,000 millones de dólares por parte de la firma estadounidense General Motors (GM). El capital estará destinado a sus cuatro complejos operativos en territorio nacional, con el objetivo prioritario de iniciar la producción local de más de 80,000 vehículos anuales.
Esta nueva línea de manufactura sustituirá la importación de unidades que actualmente provienen de Asia. Entre los planes de la corporación destaca el ensamble doméstico de dos de los modelos con mayor demanda en el mercado mexicano. El Chevrolet Aveo y el Chevrolet Groove, una transición que no solo robustecerá la cadena de suministro regional. Sino que asegurará la conservación y generación de empleos altamente calificados.
El impacto del “Plan México”
Durante su visita a la planta automotriz en Toluca, la mandataria federal enfatizó que este proyecto representa una muestra de los alcances del Plan México. Una política económica enfocada en fortalecer la producción y el mercado interno.
“En el Plan México cabemos todas y todos; cabemos trabajadoras y trabajadores, cabemos empresarias y empresarios. Estamos ahí los gobiernos municipales, los estatales y el federal. Es un plan para el país”, afirmó Sheinbaum Pardo.
Alianzas estratégicas y certidumbre comercial
La titular del Ejecutivo recordó que, previo a asumir la presidencia, sostuvo mesas de trabajo con los directores ejecutivos de las corporaciones automotrices más influyentes a nivel global. Para delinear los escenarios comerciales y ofrecer certidumbre. Finalmente, la presidenta recalcó la importancia de mantener la sinergia entre autoridades, inversionistas. Y la base trabajadora para superar los desafíos macroeconómicos globales con optimismo y resultados tangibles.
