Las multimillonarias inversiones en infraestructura dentro de México enfrentan importantes desafíos debido a interrupciones imprevistas y cuellos de botella operativos que impactan la rentabilidad de las plantas industriales. Ante este panorama, donde el desarrollo de activos ya no garantiza por sí solo el retorno de inversión, la firma tecnológica estadounidense Marein nombró a Claudia Rachadell como Presidenta Ejecutiva de su Consejo de Administración.
El mercado actual migra con rapidez de los tableros estáticos de monitoreo hacia esquemas de tecnología profunda (deep tech). Marein lidera esta transición convirtiendo la telemetría, los sensores y los datos operativos en reportes técnicos predictivos. Utilizando machine learning e Inteligencia Artificial (IA), la plataforma detecta anomalías y evalúa riesgos financieros antes de que ocurran las fallas.
Optimización y certidumbre financiera
El modelo de la compañía recopila la información operativa y de mantenimiento de una planta para generar tres reportes clave: la situación actual del activo, alertas de riesgo futuras y el origen de las fallas. Estos documentos proporcionan datos listos para auditorías, contratación de seguros y toma de decisiones corporativas.
La urgencia de implementar estas herramientas se refleja a nivel macroeconómico. Mientras McKinsey & Company calcula que la brecha global de infraestructura demandará inversiones por 3.7 billones de dólares anuales hasta 2035, el Banco de México ha advertido que las ineficiencias logísticas y operativas minan la productividad de las empresas en el país.
Liderazgo transaccional e industrial
Rachadell asume la presidencia con un perfil estratégico respaldado por el programa Women on Boards de MIT Sloan y una maestría en Derecho Corporativo por la Universidad de Nueva York, tendiendo puentes entre la regulación mexicana y el lenguaje financiero global.
“El capital global hoy no busca parches; busca predictibilidad. Mi llegada a Marein tiene un objetivo muy claro: incluir rigor en la gestión de riesgos para que los inversionistas tengan la certeza de que sus activos no se van a detener mañana por una falla imprevista”, afirmó Claudia Rachadell.
