Especialistas en derecho aeronáutico y aeroportuario de la firma Santamarina y Steta analizaron las perspectivas del sector aéreo en la Ciudad de México y su zona metropolitana ante el incremento de tráfico previsto por el campeonato mundial de fútbol de 2026. A un año de gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum, señalaron que es momento de hacer un balance de los factores que marcarán el desempeño de la industria.
Juan Carlos Machorro, socio experto en la materia, recordó que el sector ha enfrentado retos significativos: los efectos de la pandemia, políticas públicas adversas, la degradación a categoría dos —que se prolongó por más de dos años y podría repetirse—, limitaciones presupuestales en autoridades aeronáuticas, y recientes señalamientos del Departamento de Transporte de Estados Unidos por una supuesta violación al acuerdo bilateral aéreo. A ello se suma el posible retiro de la inmunidad antimonopolio a la alianza Delta-Aeroméxico, actualmente suspendido por orden judicial, así como la cancelación de rutas hacia el AIFA y la anunciada fusión entre Volaris y Viva Aerobus.
“Mucho de esto tendrá un impacto mayúsculo en el umbral del campeonato”, advirtió Machorro, al subrayar los efectos potenciales en pasajeros que viajen entre México y sedes mundialistas en Estados Unidos.
Por su parte, Andrés Remis destacó la resiliencia de las aerolíneas comerciales y privadas, que han logrado recuperarse tras uno de los peores escenarios globales. Señaló que, mientras el aeropuerto de Toluca se mantiene sin crecimiento relevante, el AIFA conserva operaciones estables y Querétaro muestra expansión significativa en pasajeros y carga.
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Sobre la fusión Volaris-Viva Aerobus, Remis indicó que podría dar impulso al sector, aunque las autoridades de competencia deberán evaluar posibles restricciones en la asignación de slots.
Machorro añadió que la relación entre la Agencia Federal de Aviación Civil y el Departamento de Transporte estadounidense atraviesa un momento delicado, derivado —según explicó— de cuestionamientos al principio de reciprocidad en el tratado bilateral. La evolución de estos factores será clave para la conectividad aérea de México rumbo a 2026.
