En el marco de su gira oficial por Asia, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció junto a directivos de KIA una nueva inversión de 600 millones de dólares para la planta de la automotriz en Pesquería. Este proyecto no solo ampliará la capacidad operativa de la armadora, sino que marca un hito en la evolución del estado hacia la manufactura avanzada y la transición energética.
Acompañado por Young Sam Kim, presidente de KIA México, el mandatario destacó que esta inyección de capital está diseñada para transformar la planta en un centro de producción de vehículos eléctricos (EV). Con este movimiento, Pesquería se alinea a las demandas del mercado global, preparándose para exportar unidades con tecnología de punta a más de 45 países, consolidando su reciente incursión en el mercado europeo.
Innovación con sello ecológico
El proyecto destaca por su enfoque integral en la sustentabilidad. La expansión contempla la instalación de infraestructura de vanguardia que incluye paneles para la generación de energía solar y sistemas avanzados de tratamiento de agua. “Esta apuesta se va a reflejar en empleos de calidad y un enfoque fuerte en el medio ambiente”, aseguró el gobernador, subrayando que la planta busca reducir drásticamente su impacto ambiental mediante procesos eficientes.
Impacto económico y social
En su primera etapa, se prevé la creación de al menos 300 empleos directos, además de un efecto multiplicador en la red de proveedores locales y servicios vinculados. Esta nueva inversión eleva el compromiso total de KIA en la entidad a más de 3,000 millones de dólares desde su llegada hace una década.
Con este anuncio, Nuevo León refuerza su posición como el principal hub de electromovilidad en México. La planta de Pesquería deja de ser solo una armadora tradicional para convertirse en un referente de manufactura sostenible, impulsando la competitividad del sector automotriz mexicano en la escena internacional.
