La industria automotriz mexicana, la mayor actividad industrial del país, registró un retroceso en 2025 marcado por un entorno comercial adverso. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la producción de vehículos ligeros cayó 0.9% anual, mientras que las exportaciones disminuyeron 2.7%, en un contexto dominado por las amenazas y la aplicación de aranceles por parte de Estados Unidos.
Entre enero y diciembre de 2025, México produjo 3.953 millones de vehículos ligeros, cerca de 36 mil unidades menos que en 2024. En el mismo periodo, las exportaciones totalizaron 3.385 millones de unidades, lo que significó una reducción de 93,301 vehículos frente al año previo.
El mercado norteamericano continuó siendo el principal destino de los autos fabricados en México. El 78.4% de las exportaciones se dirigieron a Estados Unidos, mientras que 11.1% tuvieron como destino Canadá, consolidando la fuerte dependencia del sector respecto a la región de Norteamérica.
En contraste con el desempeño externo, el mercado interno mostró un comportamiento positivo. Durante 2025 se comercializaron 1.524 millones de automóviles en México, alrededor de 20,316 unidades más que en 2024, lo que refleja una demanda doméstica resiliente pese al entorno internacional incierto.
El cierre del año mostró señales mixtas. En diciembre se vendieron 154,450 vehículos, un aumento anual de 5.0%; la producción alcanzó 243,961 unidades, con un crecimiento de 8.5%; sin embargo, las exportaciones cayeron 14.5%, al ubicarse en 227,262 unidades.
La información del Inegi proviene de 23 empresas afiliadas a la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) y de otras cuatro compañías no afiliadas, que en conjunto reportan 40 marcas con operaciones en el país.
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La relevancia del sector automotriz es estratégica para la economía nacional: aporta cerca del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) y 20.5% del PIB manufacturero, la mayor participación entre los sectores industriales.
Tras el repunte observado en 2022, luego de los impactos de la pandemia y la escasez de semiconductores, el desempeño de 2025 refleja los nuevos desafíos derivados de un entorno comercial más restrictivo, que seguirá influyendo en las perspectivas del sector.
