Grupo México, conglomerado minero e industrial, anunció una estrategia para incrementar de manera sustancial su presencia en el sector energético del país. El plan contempla la expansión de sus operaciones de generación eléctrica y el fortalecimiento de su infraestructura de energía renovable, enfocando sus esfuerzos comerciales en el estado de Nuevo León.
Aunque el 80% de los ingresos corporativos del consorcio provienen de la actividad minera, la firma planea ampliar su producción de electricidad bajo la modalidad de generación distribuida. La meta para este año es elevar su capacidad nacional de 10 megawatts (MW) a 15 MW mediante fuentes limpias.
Nuevo León como eje estratégico
Jaime Trejo, gerente comercial de Grupo México, explicó durante una sesión del Clúster Energético de Nuevo León que el estado norteño posee una alta demanda industrial, lo que lo convierte en el hub idóneo para sus inversiones en recursos renovables. Actualmente, la empresa opera cuatro centrales en la entidad que suman 1 MW de capacidad.
El directivo destacó que los cambios regulatorios recientes representan una ventaja competitiva, ya que ahora se permiten proyectos ampliados de hasta 700 kilowatts (0.7 MW) por unidad, en contraste con el límite anterior de 0.5 MW.
“La generación distribuida ayuda a mitigar congestiones en la red de la CFE y permite a las empresas ahorrar entre un 25% y un 30% respecto a la tarifa convencional”, apuntó Trejo.
Alianza con BlackRock y Saavi Energía
De forma paralela, la división de infraestructura de Grupo México notificó a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) un acuerdo estratégico para integrar sus activos de generación eléctrica con Saavi Energía, compañía que forma parte del portafolio de Global Infrastructure Partners y el fondo BlackRock.
Esta unión contempla la integración de 14 centrales ubicadas en zonas de alta demanda para consolidar una capacidad conjunta de 4,510 MW, con miras a desarrollar una cartera cercana a los 5,000 MW a nivel nacional.
