Durante el cuarto trimestre de 2025, la industria automotriz en México concluyó el año en un contexto internacional de cautela, influido por la desaceleración económica global, la persistente incertidumbre comercial y la expectativa por la revisión del T-MEC. Este entorno derivó en una fuerte contracción de los montos de inversión respecto a 2024, aunque el país mantuvo su relevancia como plataforma estratégica de manufactura en Norteamérica, con proyectos más selectivos y de mayor valor agregado.
De acuerdo con el Reporte de Inversiones Automotrices 4T 2025, elaborado por Cluster Industrial, entre octubre y diciembre se registraron 44 inversiones provenientes de 12 países, con un monto total de 3,515 millones de dólares, lo que representó una caída interanual de 66.2%. A pesar del ajuste, el trimestre confirmó una tendencia sostenida durante todo el año: menor volumen agregado, pero mayor integración regional, contenido tecnológico y planeación estratégica.
La mayor parte de los proyectos del trimestre se concentró en el sector de autopartes, con 29 inversiones, seguido por tres proyectos de armadoras y otros enfocados en investigación, infraestructura y servicios. En términos de monto, la proveeduría automotriz captó 766.4 millones de dólares, un crecimiento anual de 80.8%, impulsado por manufactura avanzada, electrónica automotriz y componentes eléctricos.
En el acumulado anual, México contabilizó 204 inversiones automotrices por un total de 9,263.8 millones de dólares, una contracción de 61.3% frente a 2024, aunque con un ligero aumento de 0.9% en el número de proyectos. Destacó el dinamismo del desarrollo de parques industriales e infraestructura, que concentraron más de 4,160 millones de dólares en 2025.
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En materia de empleo, el sector generó 55,920 nuevos puestos en el año, 50% menos que en 2024, reflejo de inversiones más intensivas en capital y automatización. A nivel regional, Nuevo León, San Luis Potosí y Guanajuato lideraron la captación de proyectos, confirmando que, pese a la cautela, la industria automotriz mexicana mantiene bases sólidas para el siguiente ciclo de inversión.
