México ha avanzado de forma significativa en el acceso a la tecnología digital, pero ese progreso no se ha traducido plenamente en una inclusión financiera efectiva. De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) del INEGI, 81.4% de la población cuenta con teléfono celular. A su vez, la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024 indica que 69.1% de las personas usuarias realizan operaciones financieras a través de la banca móvil.
Sin embargo, este crecimiento resulta insuficiente frente a los retos estructurales y tecnológicos del sistema financiero. El Primer Índice de Inclusión Técnica, elaborado por Galileo Financial Technologies con la participación de más de 600 responsables tecnológicos y ejecutivos de América Latina, revela que las barreras técnicas continúan limitando el acceso pleno a servicios financieros, pese a la amplia conectividad existente.
El estudio señala que en México 43% de los representantes del sector bancario reconocen la necesidad de ampliar el acceso a servicios financieros para distintos públicos y a través de múltiples dispositivos, manteniendo altos estándares de seguridad y confidencialidad. No obstante, sistemas heredados, silos de datos y la falta de interoperabilidad dificultan ese objetivo.
Organismos como la CEPAL y diversos reportes de la industria coinciden en que factores estructurales —como la desigualdad en infraestructura, las brechas de conectividad en zonas rurales y ciertas limitaciones regulatorias— siguen condicionando el avance hacia una inclusión financiera universal.
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Galileo advierte que contar con un teléfono inteligente y una aplicación bancaria no garantiza inclusión real si las instituciones no superan los obstáculos técnicos que les impiden ofrecer productos accesibles, seguros y adaptados a distintos perfiles de usuarios. “La conectividad ya está en manos de la mayoría, pero la verdadera inclusión financiera se consigue cuando las instituciones rompen los silos técnicos y diseñan servicios pensados para todas las realidades: urbana y rural, joven y mayor, bancarizado y no bancarizado”, afirmó Tory Jackson, Jefe de Negocios y Estrategia de Galileo Financial Technologies.
El Índice de Inclusión Técnica también documenta un impacto económico directo: en México, 51% de los bancos estiman pérdidas de entre 5% y 10% por no poder ofrecer servicios más inclusivos debido a limitaciones tecnológicas. Para Jackson, invertir en modernización tecnológica es clave. “No es un lujo, es una estrategia para ampliar el mercado y transformar usuarios conectados en clientes activos y comprometidos”, concluyó.
