El gobierno de Estados Unidos anunció que no renovará el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), optando en su lugar por realizar revisiones anuales del pacto comercial. La sorpresiva medida, confirmada por el representante comercial estadounidense Jamieson Greer, abre un escenario de profunda incertidumbre para las miles de empresas que dependen directamente de las cadenas de suministro norteamericanas.
A pesar del anuncio, el acuerdo seguirá vigente durante otra década, siempre y cuando ninguno de los tres países miembros decida retirarse unilateralmente. Sin embargo, el esquema de revisiones anuales sustituye la renovación a largo plazo y anticipa años de negociaciones tensas sobre las reglas que regulan los aranceles bajos y la integración productiva, elementos fundamentales para sectores estratégicos como el automotriz, agrícola y energético.
Al respecto, Greer declaró que la administración norteamericana “no está dispuesta a aprobar el acuerdo sin más” y argumentó que existen “problemas importantes” que requieren cambios urgentes para corregir los desequilibrios actuales.
El desencanto de la administración Trump
En 2020, el presidente Donald Trump calificó al T-MEC como el “mejor y más importante acuerdo comercial jamás firmado”. No obstante, durante su segundo mandato, el mandatario se mostró desencantado con el pacto debido a que este limitaba la imposición de aranceles y no lograba resolver los déficits comerciales de Estados Unidos con México y Canadá.
Impacto económico y político
El anuncio coincide con el sexto aniversario de la entrada en vigor del T-MEC, que originalmente contemplaba la posibilidad de prorrogarse por 16 años. En lugar de mantener esa estabilidad, Trump ha optado por una estrategia agresiva que busca repatriar empleos manufactureros y obtener concesiones directas de sus socios comerciales.
Hasta ahora, el T-MEC había aportado estabilidad en medio de un contexto global turbulento, marcado por las guerras arancelarias de la Casa Blanca con China y otras potencias. Las exenciones previstas en el tratado habían mitigado con éxito el impacto de esas medidas proteccionistas tanto en México como en Canadá.
