En un paso estratégico para fortalecer su infraestructura en el país, Unilever México anunció una inversión de 9 mil 400 millones de pesos (aproximadamente 531 millones de dólares) destinada a la expansión de sus capacidades productivas. La iniciativa, comunicada a través de la oficina de la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, se centrará en la modernización de sus centros operativos clave en la entidad.
El proyecto contempla la ampliación de las plantas ubicadas en Lerma, en el Valle de Toluca, y Tultitlán, al norte de la zona metropolitana. Estos recursos se aplicarán en la implementación de nuevas líneas de producción, tecnologías de automatización de última generación y sistemas digitales avanzados. Según la directora de Unilever México, Mildred Villegas Sojo, este capital forma parte de un compromiso mayor de 30 mil millones de pesos anunciado en 2025 bajo el marco del Plan México, la iniciativa de desarrollo del gobierno federal.
Reconfiguración global y enfoque estratégico
Mientras la compañía refuerza su presencia industrial en territorio mexicano, el gigante de bienes de consumo atraviesa una profunda reconfiguración a nivel global. Reportes internacionales indican que Unilever Plc está en conversaciones avanzadas para fusionar su negocio de alimentos. Incluye marcas icónicas como la mayonesa Hellmann’s, con la firma estadounidense McCormick & Co.
Este movimiento responde a un entorno desafiante para el sector alimentario, donde los consumidores priorizan el precio. Y el gasto discrecional se ha visto reducido frente al avance de las marcas blancas. La posible transacción, que podría concretarse mediante un intercambio de acciones en las próximas semanas. Permitiría a Unilever centrar sus esfuerzos en sus divisiones de cuidado personal y del hogar, que albergan nombres como Dove, Vaseline y Nexxus. De consolidarse, esta estrategia marcaría el fin de una era para la división de alimentos de la empresa británica. Enfocándose en sectores de mayor margen y resiliencia tecnológica.
