En una ceremonia que marcó un nuevo hito, la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) celebró su 75 aniversario con la inauguración de sus nuevas oficinas corporativas. El evento no solo sirvió para conmemorar décadas de trayectoria, sino para consolidar el papel de la asociación como el interlocutor estratégico en un momento decisivo para la manufactura nacional.
Durante el cóctel conmemorativo, la AMIA subrayó el peso específico del sector en la economía mexicana. Actualmente, México se posiciona como el séptimo productor de vehículos a nivel global y el quinto exportador de vehículos ligeros. Estas cifras se traducen en un impacto profundo: el sector automotriz representa cerca del 30% de las exportaciones totales del país y contribuye con el 4.6% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional.
Pilar estratégico ante la coyuntura global
Rogelio Garza Garza, presidente ejecutivo de la AMIA, reafirmó que la asociación está preparada para enfrentar los retos internacionales, especialmente la próxima revisión del T-MEC. Garza enfatizó que se buscarán los instrumentos necesarios para que la industria se mantenga como el principal motor de inversión extranjera directa en el sector manufacturero y como el mayor generador de empleo con los salarios promedio más altos del ramo.
Alianza con el sector público
En representación del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, el subsecretario de Industria y Comercio, Vidal Llerenas Morales, reconoció la importancia de la industria frente a la incertidumbre global. “Vamos a continuar trabajando para hacer crecer el mercado nacional de autos y fortalecer nuestras exportaciones”, afirmó el funcionario.
El corte de listón contó con la presencia de directivos como Odracir Barquera, director general de la AMIA, además de representantes de organismos como REPUVE, STPS, SEMARNAT e INEGI. Con esta renovación, la AMIA evoluciona para liderar la transición hacia la nueva movilidad y la innovación tecnológica en México.
